CULTURA EN AJUPE
Nuestra socia, la escritora Sra. Angélica Bianchi
Un camino largo y difícil
Angélica Bianchi, nombre completo Nora Angélica Bianchi Bazerque, nacida en la ciudad de Montevideo, donde vivió toda su vida, es hija de un hogar donde familiares directos y colaterales se hallaron relacionados con la literatura clásica y/o, a la enseñanza.
Su vocación nació tempranamente como suele suceder y fue afianzándose a lo largo de su existencia, ejercitándose en forma inédita durante las etapas de liceal, bachiller y universitaria, esta última en la Facultad de Medicina, que abandonó al contraer enlace con un médico y entregarse enteramente al complejo familiar.
Siendo hija y nieta de Profesores de Idiomas, desde muy joven se inició en el estudio del inglés y del francés, lo que más tarde estructuraría una base para la lectura y comprensión de autores extranjeros conjuntamente con su inclinación por la de autores de habla castellana, los nacionales incluidos.
De esta formación surgió la necesidad de crear algo propio, comenzando por publicaciones esporádicas en diarios de la capital (artículos y cuentos) y la aparición de su primer opus “Relatos”, pequeño volumen comprendiendo siete de los mismos y expuesto en 1976 por la Cámara del Libro en la Exposición Nacional del Libro de ese año.
Teniendo como estímulo la buena acogida de “Relatos”, elaboró con obligada lentitud su obra “Toda canción es silencio”, una “nouvelle” con ese título más tres relatos largos, esta última presentada primero en un Taller Literario y luego en el Club Uruguay (1986).
Ingresó luego como colaborada en el Suplemento Femenino del diario “La Mañana”, de aparición dominical y dirigido por la periodista María Rosa Atella, quien le concedió la columna de Crítica Literaria y posteriormente el espacio para artículos numerosos, así como ensayos y cuentos. Habiendo coincidido esta función más literaria que periodística con su ingreso en la Asociación Uruguaya de Escritores como Secretaria General, se encontró limitada en cuanto a la edición de nuevas obras hasta el año 1997, en que apareció “Entre dos inviernos”, presentada en el LATU, donde se refleja el conflicto generacional engendrado por la situación socio-política del momento en el país.
A partir del año 2000 dio a conocer “El amor en cuatro versiones”, cuatro cuentos de irregular extensión, presentado en la Asociación Uruguaya de Escritores, cuentos donde el amor es considerado desde cuatro puntos de vista según lugar, edad y condición de cada protagonista.
En el año 2003 fue presentada en la Escuela Nacional de Declamación, “El hombre de los ojos azules”, edición artesanal ilustrada, dos relatos largos que marcan coincidencias en cuanto a situación y desarrollo psicológico, pese a la separación en el tiempo y el espacio.
Su última obra se titula “Un dedo sobre los labios”, también artesanal e ilustrada, fue presentada en Galería Latina en el año 2005, y está ubicada en el ambiente hospitalario aunque la preocupación principal de su argumento es el desarraigo de que es víctima el profesional que habiendo marchado al extranjero con el fin de perfeccionarse, se siente obligado por motivos de índole afectiva irreprimibles, a retornar a la patria.
Dentro de la Asociación Uruguaya de Escritores, aparte su función de Secretaria, participó de rondas literarias, organizó debates, se ocupó de presentaciones y comentarios y pronunció disertaciones entre las cuales “La magia y el hombre”, “Los caminos del Romanticismo”, “Prometeo y la libertad”, etc.
Dificultades locativas obligaron a la Asociación Uruguaya de Escritores a encontrar refugio en el Ateneo de Montevideo. Siendo su Vicepresidenta, esta escritora continúa participando como antaño, en especial como disertante y en salas del Ateneo. Adolfo Bioy Casares, Leopoldo Lugones, Antonio Plácido, José Hernández, Thomas Eliot, los escritores rusos del siglo XIX, Dostoievski en especial, han sido objeto de sus reflexiones.
Integra el Ateneo Rioplatense y es socia fundadora de la Asociación de Mujeres Periodistas y Escritoras.
Según como se valore, realizar una actividad puede confortar nuestro ánimo.
Como Vicepresidente y ante la prolongada ausencia de don Julio Cabezas, el suscrito debió (y deberá) asumir más “obligaciones”, involucrándose en las actividades de AJUPE.
En el transcurso de uno de los almuerzos de camaradería a los que concurrió como bisoño dirigente y comensal, recibió la invitación para la disertación que realizaba nuestra escritora en el Ateneo de Montevideo, sobre escritores rusos del siglo XIX, en especial Dostoievski.
Fue muy interesante e ilustrativa dicha exposición. Como correspondía, conjuntamente con nuestra Pro-secretaria Sra. Lía Melo, se incorporó al grupo que felicitaba a la disertante, oportunidad en que saludaron en nombre del Consejo Directivo de AJUPE a las autoridades de la Asociación Uruguaya de Escritores (AUDE): Presidenta Iris BOMBET FRANCO (también socia nuestra), y Secretario Sr. Carlos R. MASULLO; expresando la satisfacción de contar con este nivel cultural en nuestros cuadros sociales. Sería oportuno incrementar estas expresiones de la cultura, para beneficio general y de nuestra Asociación. Hay un incipiente plan, pero debe esperar la concreción de una actividad que está suspendida, por el momento, en nuestro local.
La singular excelencia de la personalidad de Angélica Bianchi le impone a un mero lector, como quien esto escribe, una profunda admiración y concluir que la actividad arriba citada, le ha permitido conocerla personalmente y la complacencia en la lectura de obras de su autoría. En efecto, ello conforta el ánimo.
Miguel Brassesco